Para obtener una visión adecuada y recibir las respuestas correctas, es crucial formular la pregunta apropiada. Cuando planteas preguntas bien estructuradas y completas, puedes esperar respuestas de la misma calidad. Por el contrario, si haces una pregunta imprecisa o poco clara, es probable que recibas una respuesta que no te satisfaga.
Veamos la diferencia a través de dos ejemplos.
Ejemplo de una pregunta débil: Le preguntas al Tarot: “¿ALGUNA VEZ encontraré el amor?” y aparece El Ermitaño. Respuesta: “Oh no, no encontrarás el amor y permanecerás solo toda tu vida”. Te quedarás con una sensación desagradable de esta respuesta porque en realidad querías conocer a tu verdadero amor dentro de un año, y ahora te dicen que no sucederá.
Ejemplo de una pregunta fuerte: Ahora le preguntas al Tarot: “¿Qué puedo hacer para crear la vida amorosa que deseo?” Nuevamente, aparece El Ermitaño. Ahora podrías recibir esta respuesta: “Si quieres encontrar el amor de tu vida dentro de un año, primero necesitarás dedicar tiempo a la introspección. Reflexiona cuidadosamente sobre qué tipo de relación realmente deseas. Estar a solas te ayudará a conectar mejor con tus sentimientos más profundos. Esto aumentará significativamente tus posibilidades de encontrar un amor verdadero y genuino esta vez”. Así, te quedarás con una sensación poderosa y optimista de la lectura. Ahora sabrás exactamente qué se necesita para conocer a la persona adecuada para ti.
La calidad de la pregunta formulada es, por lo tanto, fundamental para recibir la respuesta adecuada que puede ayudarte a avanzar en el logro de tus metas y sueños.
Evita las preguntas cerradas, aquellas que solo pueden responderse con sí o no. Son de utilidad limitada porque siempre hay un “pero” implícito en la respuesta. No obtendrás esta respuesta más completa, o la obtendrás en menor medida, con preguntas cerradas.
En su lugar, formula preguntas abiertas. Así que en lugar de “¿Encontraré un nuevo trabajo?”, podrías preguntar “¿Qué me ha estado impidiendo encontrar un buen trabajo nuevo que se ajuste a mis necesidades?” La primera pregunta solo puede responderse con sí o no. La segunda pregunta evocará una reflexión mucho más profunda y proporcionará espacio para entender cómo puedes alcanzar mejor tu objetivo: en este caso, encontrar un nuevo trabajo.
Antes de consultar al Tarot, es esencial relajarse primero. Si acabas de tener un día ajetreado, es probable que aún estés tenso. Si hicieras una pregunta al Tarot en ese estado, no estarías completamente en contacto con tu subconsciente. Sin embargo, es precisamente en ese subconsciente donde residen todas las respuestas a tus preguntas. Así que relájate primero, y solo entonces selecciona tus cartas.
Siéntate tranquilamente y cierra los ojos. Concéntrate en tu respiración. Al inhalar, asegúrate de que el aire llegue hasta tu vientre. Puedes comprobarlo colocando tu mano sobre él. Si lo estás haciendo correctamente, tu vientre se elevará ligeramente. Luego exhala con calma a tu propio ritmo. Repite esto 10 veces. Después abre los ojos, formula tu pregunta y elige tus cartas.